Una leyenda se define como un relato tradicional, mitad fantasioso pero también mitad creíble dentro del contexto de una cultura en particular. En el mundo moderno existen numerosas leyendas en boga, a las que para efectos prácticos, se les llama leyendas urbanas. Se estima que al menos un 70% de todas las leyendas urbanas están sustentadas únicamente en exageraciones o falsedades. Pero por otra parte, uno no siempre puede saber cuándo una leyenda urbana pertenece o no al 30% de las que sí son ciertas. La historia de la música, y en particular la del rock, ha resultado ser un campo muy fértil para la proliferación de numerosas leyendas urbanas de todo tipo.
El 17 de septiembre de 1969, The Times-Delphic, el diario de la universidad de Drake, publicó una nota informando que Paul McCartney había muerto desde al menos 3 años atrás, y que había sido reemplazado por un impostor. La nota nunca citó sus fuentes, así que nadie se la tomó en serio asumiendo que se trataba sólo de un típico chisme de farándula. Sin embargo, el 12 de octubre de ese mismo año, alguien que dijo llamarse Tom, llamó al popular programa de radio de Russ Gibb, en Michigan, alegando que McCartney efectivamente estaba muerto. Para comprobarlo, el tal Tom le pidió a Gibb que tocara la canción Revolution 9 al revés. El locutor decidió seguirle el juego sólo por diversión, pero luego su sorpresa fue mayúscula cuando en medio de los sonidos alterados, podía escucharse la frase «Turn me on, dead man», o sea, ’Excítame, hombre muerto’. Nadie pudo verificar nunca la identidad real de quién llamó, pero Gibb le dio mayor difusión al mensaje oculto en otro programa de radio que tenía dedicado exclusivamente a los Beatles.